Enemigos
No tengo enemigos. Ellos me tienen.
Como una perfecta puñalada sólo traerán dolor.
No los odiaré. No me vengaré mañana. No los acusaré a los hombres, No les construiré un recuerdo. No entrarán en mis sueños. No entrarán en los sueños de mis pequeños. No habrá nada de ellos en los ojos de mis hijos Ni en la mirada de mi amada.
No tengo enemigos, ya no importan.
Como en un espejo oblicuo salieron de mi visión cuando los estaba pronunciando. De: La rosa invisible
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